Cada año, el 17 de octubre da lugar a una movilización internacional para dar voz a quienes luchan diariamente contra la miseria. El tema elegido para esta jornada no es fruto de una decisión tomada por un grupo reducido: nace de la palabra de cientos de personas, entre ellas personas en situación de pobreza, en todo el mundo.

Una consulta mundial para hacer emerger una voz colectiva

A principios del mes de febrero, el Foro envía un cuestionario, en nombre del Comité Internacional del 17 de octubre, con el fin de recoger las contribuciones sobre el tema de la Jornada Mundial del Rechazo de la Miseria. En los años anteriores, se había elegido un tema principal para un ciclo de dos años, que abarcaba el período 2024-2025: «Poner fin al maltrato social e institucional».

Para el período 2026-2028, la elección recayó en un tema principal inscrito en el tiempo, acompañado de un subtema específico para el año 2026.

La síntesis de este trabajo de consulta ya está disponible. Es fruto de un proceso llevado a cabo a gran escala para que los temas seleccionados estén arraigados en experiencias vividas, luchas y reflexiones concretas. Este enfoque es singular: son las personas directamente afectadas por la pobreza, así como quienes caminan a su lado, quienes identifican aquello que importa, aquello que hiere, aquello que resiste y aquello que permite mantenerse en pie.

No nos hemos limitado a recopilar opiniones. Hemos escuchado historias. Hemos oído llamadas a la solidaridad, propuestas, indignación y esperanzas. Y hemos tomado estas palabras en serio.

Voces llegadas de todo el mundo: una riqueza de experiencias y propuestas

Esta consulta ha recogido 100 contribuciones individuales y colectivas procedentes de 29 países diferentes. Las participantes y los participantes también compartieron contribuciones más extensas que el año anterior, con una media de 770 palabras por contribución, frente a las 470 palabras de 2025.

El documento presenta en primer lugar las propuestas de temas principales para el período 2026-2028. Las contribuciones ponen de relieve varias grandes preocupaciones: la dignidad humana, los derechos humanos, la paz, el medio ambiente, el acceso a las necesidades fundamentales y la necesidad de construir sociedades más justas.

Las participantes y los participantes también explicaron las razones que fundamentan sus elecciones. Sus contribuciones recuerdan que la dignidad constituye la base de los derechos humanos, que estos derechos son universales e interdependientes, y que la lucha contra la pobreza requiere una movilización colectiva. También destacan las profundas consecuencias de la pobreza, los conflictos, las exclusiones y las desigualdades.

De la dignidad a los derechos: comprender la miseria a partir de las realidades vividas

Una parte importante de la consulta retoma las palabras de Joseph Wresinski grabadas en la Placa del Trocadéro el 17 de octubre de 1987:

«Allí donde hay seres humanos condenados a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados…»

Las contribuciones muestran que la miseria no es solamente una dificultad material: constituye una vulneración sistémica de los derechos humanos y de la dignidad. Describen realidades marcadas por la falta de vivienda adecuada, la exclusión, la inseguridad, la estigmatización y la falta de reconocimiento de la palabra de las personas afectadas.

Los intercambios también permitieron profundizar en el significado de los principios asociados a los derechos humanos fundamentales: su carácter universal, inalienable, interdependiente e indivisible. Los testimonios muestran la brecha que aún existe entre estos principios y las realidades vividas. Cuando un derecho es negado o debilitado, a menudo es el conjunto de los demás derechos el que resulta más difícil de ejercer.

Las contribuciones insisten igualmente en el papel esencial de las personas que viven en la pobreza como protagonistas del cambio. Su participación en las políticas públicas, el reconocimiento de sus conocimientos basados en la experiencia y la creación de espacios donde su palabra pueda ser escuchada aparecen como condiciones indispensables para construir respuestas adecuadas.

Las propuestas formuladas llaman especialmente a transformar los sistemas que generan desigualdades, garantizar la participación de las personas afectadas y reforzar los espacios de diálogo, solidaridad y construcción conjunta.

Habitar la Tierra: las enseñanzas en torno al subtema 2026

La consulta se interesó posteriormente por el subtema del año 2026, dedicado a las cuestiones de la vivienda, el hogar y el derecho a habitar la Tierra.

Las contribuciones recuerdan que una vivienda digna no representa solamente un techo: constituye una condición esencial de seguridad, estabilidad, salud, pertenencia y participación social. También subrayan los estrechos vínculos entre justicia social y justicia climática.

Las realidades de las personas sin hogar y de quienes viven en condiciones de vivienda inadecuadas son descritas como violaciones de los derechos humanos. Las participantes y los participantes ponen de manifiesto sus múltiples causas —pobreza, conflictos, catástrofes, desigualdades, discriminaciones o insuficiencias de las políticas públicas— así como sus consecuencias sobre la dignidad y la seguridad de las personas.

La consulta permitió comparar diferentes formulaciones posibles del subtema 2026. El «derecho a la vivienda» aparece como una formulación concreta y jurídicamente reconocida; el «derecho a un hogar» insiste más en la dimensión humana, afectiva y social de la vivienda; el «derecho a habitar la Tierra» abre una reflexión más amplia sobre la dignidad de cada persona y sobre la relación entre el ser humano y su entorno.

También surgieron otras propuestas relacionadas con la vivienda digna, el hogar, el hábitat y el acceso a la tierra y a sus recursos. Estas integran dimensiones esenciales: sostenibilidad, inclusión, seguridad, reconocimiento jurídico, equidad y compromiso colectivo.

Los obstáculos identificados son numerosos: crisis de vivienda, pobreza, discriminaciones, falta de información, deficiencias institucionales, conflictos y desafíos ambientales. Las soluciones propuestas se basan en políticas inclusivas, acompañamiento, participación de las personas afectadas y transformaciones estructurales.

De la palabra a la acción: construir juntos las movilizaciones del 17 de octubre

La consulta profundiza también en los vínculos entre dignidad y derechos humanos a partir de experiencias concretas. Las contribuciones recuerdan la importancia de la escucha, el respeto, la vivienda, la educación, el trabajo y la justicia, afirmando que la dignidad debe orientar las políticas públicas y las acciones colectivas.

También muestran que la noción de «hogar» va mucho más allá de la posesión de una vivienda. Incluye la seguridad, la salud, el acceso a los servicios esenciales, la participación social, la justicia territorial y la preservación del medio ambiente.

Se prestó una atención especial a las condiciones que permiten favorecer las contribuciones colectivas, especialmente las de las personas con experiencia directa de la pobreza. Las necesidades expresadas se refieren a espacios de encuentro, herramientas digitales accesibles, materiales adaptados, acciones de sensibilización y mecanismos que permitan participar a todas las voces.

Las propuestas para las celebraciones del 17 de octubre destacan el lugar central de la palabra de las personas afectadas: testimonios, materiales visuales y digitales, medios de comunicación, encuentros, acciones culturales y educativas son otros tantos medios para favorecer el diálogo, la información y el compromiso colectivo.

Por último, las videoconferencias organizadas con las participantes y los participantes permitieron extraer varias enseñanzas para las futuras consultas. Los intercambios subrayan la importancia de privilegiar la acción concreta, simplificar los procesos y proponer documentos más breves, accesibles y mejor adaptados para facilitar la participación de todas y todos.

Una síntesis viva, un punto de apoyo para el futuro

Como cada año, este ejercicio de síntesis busca ante todo respetar las palabras que nos han sido confiadas, tal como fueron expresadas, sin interpretarlas de manera excesiva.

Hemos agrupado las ideas que podían reunirse, procurando al mismo tiempo dejar espacio a las voces singulares, a veces minoritarias, que aportan una perspectiva esencial. Este documento no constituye una toma de posición: pretende ser un espejo, un vínculo y un punto de apoyo para continuar la reflexión y preparar juntos la Jornada Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

Lo que revela esta consulta es un pensamiento colectivo que se construye a partir de la experiencia vivida, lejos de las ideas preconcebidas. Nos invita a escuchar de otra manera, a comprender de otra manera y a actuar de otra manera.

Recuerda que la palabra de las personas más pobres constituye una fuente esencial de inteligencia y transformación. Invitamos, por tanto, a cada persona, como actor o colaborador del Foro del Rechazo de la Miseria, a apropiarse de este documento para construir las iniciativas del 17 de octubre.

Más que un informe cerrado, esta síntesis es una herramienta viva. Puede alimentar debates locales, espacios de formación, campañas de sensibilización y procesos colectivos, aportando una valiosa perspectiva arraigada en las realidades vividas.

Porque la lucha contra la miseria comienza por la escucha, esta consulta nos recuerda que las personas que viven en la pobreza no solo están afectadas por las soluciones: son protagonistas esenciales de ellas.