Historias de pobreza contadas por niños y niñas
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Carta a Nuestros Amigos en el Mundo 105

Durante tres años, la asociación MATI Bangladés participó en la investigación participativa internacional del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo y de la Universidad de Oxford sobre las dimensiones ocultas de la pobreza. En Bangladés, de los 165 millones de habitantes en 2020, más del 40 % son menores. Según el último informe de UNICEF, 56 % de los niños y niñas viven bajo el umbral de la pobreza. Menores trabajadores, con discapacidad, indígenas, etc, muy pocas veces tienen acceso a la educación. El equipo bangladesí de la investigación decidió trabajar con niños y niñas para conocer su experiencia y percepción de la pobreza. Asimismo las Naciones Unidas recomiendan que se consulte a los niños y niñas en este tipo de trabajo.

Divididos en cuatro grupos, los niños y niñas definieron las dimensiones de la pobreza y sus características. Y después se invitó a algunos a escribir historias vividas basadas en esas dimensiones identificadas.

Los niños y niñas fueron poco a poco ganando confianza para lograr expresar sus ideas y pusieron en evidencia dimensiones específicas de la pobreza:

• Contaminación del medio ambiente y efecto de las catástrofes naturales • Malas condiciones de vida • Sacrificio por los miembros de la familia (solo los niños y niñas identificaron esta dimensión) • Necesidades fundamentales no satisfechas • Falta de consciencia y de valores • Dolor físico y mental • Falta de dinero • Mal entorno escolar • Falta de seguridad, vivir siempre con miedo • Falta de derecho a la ciudadanía.

Algunos ejemplos dados por los niños y niñas:

  • Donde vivimos la basura y el olor de la basura están por todas partes. A menudo las cosechas se estropean por las lluvias torrenciales y las inundaciones, las casas y los terrenos de juego se destruyen por las inundaciones y ciclones”.

  • Tengo que trabajar para contribuir a la educación de mis hermanos y hermanas con el dinero que gano, siempre tengo que dejar la escuela para trabajar y contribuir a los gastos de la familia”.

  • Trabajo en una fábrica de pantalones. A veces después del trabajo estoy cansado. A veces vuelvo tarde del trabajo y entonces no llego a tiempo a la escuela”.

  • No me gustan la peleas de mis padres, es doloroso ver sus lágrimas. Hay un estrés psicológico cotidiano”.

  • Si no nos sentimos seguros en el día a día, tener las necesidades cotidianas cubiertas no basta para liberarnos del miedo”.

Mati celebró el 17 de octubre 2020 compartiendo historias de pobreza que los niños y niñas habían elaborado en esta investigación. También animaron un debate con los participantes sobre las dimensiones de la pobreza puestas en evidencia por los niños y niñas.

Asociación MATI, Bangladés

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