Cada actitud, cada gesto cuenta para el combate a la pobreza extrema y la exclusión. Hay varias formas de actuar, independientemente de nuestras capacidades y disponibilidad. Estos mensajes, estos testimonios son la expresión de estas experiencias. Siéntase libre de contribuir.

Los testimonios se publican bajo la responsabilidad del autor. Están sujetos a la validación, que se publicará sólo si cumplen con la forma y el fondo del espíritu de este día, tal como se define en la Carta Internacional del 17 de Octubre.

 

Testimonios
International

2016 - Mensaje del Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas

Mensaje del Secretario General 2016

Nos acercamos al final del primer año de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030 constituye un ideal universal de paz, prosperidad y dignidad para todas las personas en un planeta saludable. Es inconcebible que este propósito pueda alcanzarse si no se cumple el mandato del Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 de poner fin a la pobreza en todas sus formas.

En la actualidad, alrededor de 1.000 millones de personas viven en la pobreza extrema y más de 800 millones de personas padecen hambre y malnutrición. Sin embargo, la pobreza no se mide solamente por la insuficiencia de ingresos; se manifiesta en el acceso restringido a la salud, la educación y otros servicios esenciales y, con demasiada frecuencia, en la denegación o el abuso de otros derechos humanos fundamentales.

La pobreza es a la vez causa y consecuencia de la marginación y la exclusión social. Para cumplir la promesa de la Agenda 2030 de asegurar que nadie se quede atrás debemos hacer frente a la humillación y la exclusión de las personas que viven en la pobreza.

La humillación y la exclusión son importantes causas de malestar social y, en casos extremos, provocan el extremismo violento que afecta a muchas partes de nuestro mundo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las personas que viven en la pobreza hacen frente a esos males sociales con una resiliencia estoica, sin dejar de esforzarse por escapar de la realidad degradante de su vida cotidiana.

Todos los Gobiernos y sociedades tienen la obligación de abordar las desigualdades socioeconómicas sistémicas y facilitar la participación de todas las personas que viven en la pobreza extrema para que puedan ayudarse a sí mismas, a sus familias y a sus comunidades a construir un futuro más equitativo, sostenible y próspero para todos.

El mensaje de la celebración de hoy es «Pasar de la humillación y la exclusión a la participación: poner fin a la pobreza en todas sus formas». Debemos derribar los muros de la pobreza y la exclusión que afectan a tantas personas en todas las regiones del mundo. Debemos construir sociedades inclusivas que promuevan la participación de todos. Debemos garantizar que las voces de todos los que viven en la pobreza sean escuchadas.

En este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, escuchemos y prestemos atención a las voces de las personas que viven en la pobreza. Comprometámonos a respetar y defender los derechos humanos de todas las personas y a poner fin a la humillación y la exclusión social que las personas que viven en la pobreza enfrentan cada día promoviendo su participación en las iniciativas mundiales dirigidas a poner fin a la pobreza extrema de una vez por todas

15/10/2016
Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas
International

Mensaje del Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas

Este año, el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza se celebra en un momento en que el mundo emprende una nueva y osada senda hacia un futuro digno para todos, con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible como guía.

El tema de este año, “Construir un futuro sostenible: unirnos para poner fin a la pobreza y la discriminación”, destaca la necesidad de prestar más atención a los miembros excluidos y marginados de la familia humana.

Alentado por la movilización global desencadenada por los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el mundo ha hecho progresos extraordinarios en lo que respecta a la reducción de la pobreza extrema. En los últimos 25 años, se ha conseguido que más de 1.000 millones de personas superen el umbral de pobreza.

Sin embargo, la situación no ha mejorado para todos. Más de 800 millones de personas siguen viviendo en la pobreza extrema y muchas más están en riesgo de caer en ella. El cambio climático, los conflictos violentos y otros desastres amenazan con echar a perder muchos de nuestros logros.

Con la aprobación de la Agenda 2030, los dirigentes mundiales asumieron un compromiso para poner fin a la pobreza en todas sus formas, en todo el mundo, dentro de un plazo concreto. Para ser capaces de responder a este llamamiento, debemos hacer frente a la discriminación en todas sus manifestaciones.

No dejar a nadie atrás significa acabar con la discriminación y los abusos dirigidos contra la mitad de la humanidad, esto es, las mujeres y las niñas del mundo. Significa combatir la discriminación abierta contra las minorías, los migrantes y otras personas, así como el abandono más insidioso de los desfavorecidos, en especial los niños. Y significa garantizar el acceso al estado de derecho y proteger los derechos humanos de todos.

La Agenda 2030 surgió como resultado del proceso más incluyente de la historia de las Naciones Unidas. Participaron en las deliberaciones al respecto los Estados Miembros, millones de jóvenes y miles de organizaciones no gubernamentales, empresarios y otras personas. En este momento en que esperamos traducir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en medidas significativas en la práctica, debemos mantener este espíritu.

Nuestra generación puede ser la primera en presenciar un mundo sin pobreza extrema, donde todas las personas, no solo los poderosos y los privilegiados, puedan participar y contribuir por igual, sin discriminación ni miseria.

http://www.un.org/es/events/povertyday/2015/sgmessage.shtml
21/10/2015
M. Ban Ki-moon, Secrétaire général de l'ONU
International

Mensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO

Este año, el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza reviste un carácter especial, en el momento en que las Naciones Unidas están a punto de adoptar una nueva agenda mundial para el desarrollo sostenible hasta 2030. El objetivo fijado en el año 2000 de reducir a la mitad la extrema pobreza en el mundo para 2015 se ha alcanzado. A partir de ahora, nuestra misión consiste en lograr la erradicación total de la pobreza en todo el mundo y en todas sus formas.

La pobreza es una realidad compleja, pero no es un destino. Tiene alcance universal y afecta por igual a los países del Sur y a los del Norte – pero en todos los continentes son las mujeres y las niñas quienes más la padecen. Además de hacer aún más vulnerables a quienes ya se ven afectados por esta realidad, el cambio climático, las crisis económica y financiera y los conflictos hacen surgir nuevos pobres en todas las sociedades.

Para la UNESCO, la erradicación de la pobreza constituye una piedra angular de la lucha en defensa de los derechos humanos y la dignidad humana. La lucha sostenible contra la pobreza supone dotar a todas las personas de los medios para alcanzar la autonomía y afirmarse como protagonistas de su propia vida, utilizando para ello las posibilidades que brindan la educación, la ciencia, la cultura y la información. La educación de calidad para todos, la posibilidad real que tienen todas las personas de participar en las transformaciones sociales y en la vida cultural y científica representan incentivos poderosos para la autoestima y constituyen medios concretos de crear empleo y actividades generadoras de ingresos basándose en los conocimientos locales. Compartiendo los beneficios derivados de las investigaciones científicas podemos mejorar las cosechas y la seguridad alimentaria y garantizar el acceso al agua en su calidad de bien público mundial. Mediante la libertad de expresión, el debate público y el intercambio de información, podemos aumentar la conciencia social y el compromiso político necesarios para superar esta violencia.

Tal es el sentido de la acción de la UNESCO. La inteligencia humana, la creatividad y el talento de los pueblos son recursos renovables por excelencia, y podemos invertir más en ellos para definir las políticas económicas, sociales y culturales que nos permitan erradicar la pobreza y garantizar a todas las personas el pleno ejercicio de sus derechos, con dignidad y justicia social.

http://www.unesco.org/new/es/unesco/events/prizes-and-celebrations/celeb...

21/10/2015
Irina Bokova, Directrice générale de l’UNESCO
International

2015-Mensaje del Comité Internacional del 17 Octubre

Por el Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza.

17 de Octubre 2015

Este año la conmemoración del Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza tiene un significado especial porque sigue inmediatamente el lanzamiento de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.

Acogemos con satisfacción la declaración de los Estados miembros, que afirman en la Agenda 2030 su  determinación para "poner fin a la pobreza y al hambre, en todas sus formas y dimensiones" así como su compromiso para que "no se deje de lado a nadie".

Sabemos perfectamente que cuando la pobreza se mide únicamente en términos económicos, atenta contra la dignidad de las personas que viven en la miseria y contra su lucha cotidiana para vencer la pobreza. Esto evita que se reconozca a la pobreza como una violación de los Derechos Humanos o que se admita que la pobreza es compleja y multidimensional por esencia.  

Cuando en el año 2000 los dirigentes del planeta  decidieron reducir a la mitad el número de personas que vivían en la extrema pobreza, en realidad abandonaron a millones de hombres, mujeres, niños y niñas luchando solos contra ella.

Algunos dirigentes del mundo querían hacernos creer que éramos la primera generación capaz de acabar con la pobreza y esto es engañoso. En la historia contemporánea, cada una de las generaciones precedentes ha tenido la capacidad de acabar con la pobreza. Simplemente les ha faltado la visión, la empatía y la voluntad política para lograrlo.

No debemos repetir los errores de los últimos 15 años. Esta vez, debemos velar para no olvidar a nadie.

Este año el tema de la conmemoración del Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza –"Construir un futuro sostenible: unirse para poner fin a la pobreza y a la discriminación"– nos recuerda hasta qué punto es importante actuar de forma conjunta para erradicar la pobreza extrema y la discriminación en todo el mundo y construir así un futuro sostenible.

Las personas que viven en la pobreza saben por experiencia que la pobreza y la discriminación están estrechamente ligadas.

Han visto hasta qué punto la discriminación afecta a las personas que viven en la pobreza, creando un entorno de desigualdad que limita su acceso a los Derechos fundamentales, a las necesidades básicas y a las oportunidades de progreso social y económico. Saben por experiencia hasta qué punto esta discriminación puede ser a la vez causa de la pobreza y un obstáculo para superarla. Hemos visto cómo, incluso en los países en los que se han logrado avances significativos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se ha producido un aumento de la discriminación y las desigualdades.

Las personas que viven en la pobreza deben ser nuestros socios plenos y en igualdad de condiciones para la construcción de un futuro justo y sostenible.

Su participación, especialmente en lo que se refiere a las decisiones que afectan a sus vidas y a sus comunidades, debe ocupar un lugar central en las políticas y en las estrategias para construir un futuro sostenible. Demasiado a menudo, la participación de las personas que viven en la pobreza ha sido solo una aparciencia falsa y por tanto sus conocimientos y sus experiencias, tan valiosas, se han ignorado o se han dejado de lado.

Debemos trabajar todos juntos para garantizar que nuestro planeta pueda responder a las necesidades de todas las personas –y no únicamente a las de algunas privilegiadas– y hacerlo para las generaciones presentes y futuras.

Donald Lee,

Presidente del Comité Internacional del 17 de Octubre

12, rue Pasteur F-95480 Pierrelaye, France

comite [dot] international [at] oct17 [dot] org

19/10/2015
Sr. Donald Lee, Presidente del Comité internacional 17 Octubre
International

2015-Mensaje de la Delegada General del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo

con motivo del día mundial para la erradicación de la extrema pobreza el 17 de octubre de 2015

¡No podemos dejar a nadie atrás!

Bajo el cielo increíblemente azul del 17 de octubre de  1987, el padre Joseph Wresinski alzaba la voz por los “pobres de todos los tiempos, fugitivos de un lugar a otro, despreciados y deshonrados...”

¿Quiénes son, hoy, esos “millones y millones de niños, mujeres y padres?” Una y otra vez forzados a huir, a buscarse la vida, a caminar durante semanas, durante  meses, sin más riqueza que lo que son capaces de cargar encima y que, a menudo, son sus hijas e hijos. Aunque se les impide la entrada sacuden las barreras, y con ello, ponen en entredicho nuestra humanidad y lo que deseamos construir juntos.

Condenados a vivir en lugares especiales, en albergues y campamentos supuestamente provisionales, en asilos, en solares abandonados, en viviendas desvencijadas, confinados como siempre lo han estado los “sin ningún lugar”, en las zonas grises de nuestras ciudades, a la  orilla de los ríos, en el margen de los bosques, lejos de  las miradas, lejos de las conciencias, abandonados a la  meced de una generosidad tantas veces corta de  memoria frente a sus promesas.

¿Quiénes son hoy día estos “millones y millones de niños, mujeres y padres, cuyos corazones laten aún con fuerza para luchar ” ? Es esta madre de Madagascar que desde hace demasiado tiempo ha tenido como único techo una lona de plástico que nunca le ha permitido ponerse de pie. Ella, que al final de uno de los encuentros, cuando ya todos habían hablado, levantó su mano y pidió la palabra: “Lo más importante es que no nos olvidemos  que todavía hay personas que viven completamente solas y que no nos conocen. Si nos unimos es en su nombre”.

Son esas madres, esos padres de familia de Gran Bretaña cuyos esfuerzos cotidianos por vivir, por la dignidad, se ignoran. Sistemáticamente denigrados, hasta en las paredes o en los medios de comunicación donde se les trata abiertamente de aprovechados,   considerando que sobran. Y, sin embargo, son ellos los que, en sus barrios, apoyan a otras personas   completamente olvidadas. Es así como defienden los derechos humanos para todos. 

Son estos jóvenes de la República Centroafricana   testigos de una violencia desencadenada contra sus propias familias. Que han resistido al deseo de odio y de venganza y han tomado la iniciativa de ir al encuentro, en la pista del aeropuerto de Bangui, de esos miles de niños y niñas privadas de escuela para llevarles el saber, la belleza, libros y pinturas, cargamentos para encontrar de nuevo la paz. Hasta la fecha animan bibliotecas de calle en los lugares más abandonados.

¿Quiénes son hoy estos “millones y millones de niños,  mujeres y padres, cuyo valor exige el derecho a la inestimable dignidad ” ? Son estas familias de un barrio de Beyruth, en el Líbano, que acoge a miles de refugiados, en su mayoría Sirios. Este flujo ha complicado aún más si cabe sus vidas. Ellas que ya tenían de por sí muchas dificultades para conseguir tan siquiera una plaza en la escuela para sus hijas e hijos, y que nos dicen: “hemos vivido la misma desesperación que ellos, las mismas noches en vela. No podemos  cerrarles la puerta. Y aunque sea difícil, no podemos hacer otra cosa que intentar vivir juntos”.

“Quisiera ser embajadora del Cuarto Mundo” nos dice esta mujer eritrea que ha sido recibida por los miembros del Movimiento de Gran Bretaña y nos recuerda que si  nos esforzamos por unirnos es porque no queremos dejar, en ninguna parte del mundo, a ningún ser humano de lado, no podemos permitir que nadie se quede atrás. De hecho, ¿no permanecemos unidos, en nuestro esfuerzo por aprender de aquellos que por su sufrimiento y sus esperanzas desean profundamente que el mundo progrese? Con ellos podremos alcanzar la paz que el  mundo necesita, porque más allá de la amargura,  fundamentan su esperanza y obtienen su fuerza de su  fraternidad.

(Descargar el mensaje en pdf )

17/10/2015
Isabelle Pypaert Perrin, Delegada General del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo