Cada actitud, cada gesto cuenta para el combate a la pobreza extrema y la exclusión. Hay varias formas de actuar, independientemente de nuestras capacidades y disponibilidad. Estos mensajes, estos testimonios son la expresión de estas experiencias. Siéntase libre de contribuir.

Los testimonios se publican bajo la responsabilidad del autor. Están sujetos a la validación, que se publicará sólo si cumplen con la forma y el fondo del espíritu de este día, tal como se define en la Carta Internacional del 17 de Octubre.

 

Testimonios
International

2016 - Mensaje de la Delegada General del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo

Surgirá una nueva humanidad sin miseria.

Los más pobres nos lo han señalado miles de veces: lo peor para el ser humano no es tener hambre o no saber leer, ni siquiera es la falta de trabajo. La peor de las desgracias es ser conscientes de que no son tenidos en cuenta por nadie hasta el punto que incluso sus sufrimientos son ignorados. Lo peor es el desprecio de sus conciudadanos. Porque es el desprecio lo que los aparta del reconocimiento de todo derecho, haciendo que el mundo menosprecie su modo de vida y les impida ser reconocidos como seres dignos y capaces de asumir responsabilidades. La mayor desgracia de la pobreza extrema, es ser un muerto en vida a lo largo de toda su existencia” decía Joseph Wresinski, fundador de ATD Cuarto Mundo.

En el corazón de esta jornada de rechazo a la miseria, se encuentran todas las personas que afrontan la violencia de la miseria, impuesta a través de múltiples privaciones y del desprecio, todas aquellas personas expulsadas de un lugar a otro por los conflictos, por la sequía, las inundaciones, el hambre y la miseria, pero, ¿cómo les recibimos cada día entre nosotros?

Las fronteras entre los diferentes países se cierran aún más y otras, invisibles, se levantan entre barrios y comunidades. Se construyen muros entre las personas, la constante búsqueda de mayor seguridad de unas, termina empujando a otras a una situación de vulnerabilidad total. Cuantas personas, intentando ganar su vida la arriesgan y desaparecen sin dejar rastro alguno.

La indiferencia y la ignorancia alimentan los prejuicios y los miedos, e incluso, en ocasiones, inspiran políticas públicas que consideran a las personas desfavorecidas como elementos sospechosos o como objetos de asistencia y no como portadores de derechos y responsabilidades.

Un verdadero derroche para las sociedades que de este modo se ven privadas de la experiencia de quienes conforman su vida diaria a partir de la resistencia, el valor y la paciencia que les permitirán encontrar las vías que nos liberarán de las divisiones y traerán la paz.

"En la miseria, no somos más que nuestra propia sombra, afirma este padre de Alemania. Para poder superar esta situación tenemos que poder saltar por encima de nuestra propia sombra. Pero para saltar por encima de nuestra propia sombra, necesitas a tu lado a alguien que crea en ti, más de lo que tu crees en ti mismo."

Así mismo la Sra. Louise de la República Democrática del Congo explica: "en nuestro Movimiento no encontramos dinero, sino inteligencia para ayudarnos a superar la miseria. Nuestro objetivo, es encontrar a la persona que sufre las condiciones más graves de miseria. Le llamamos y le decimos: "ponte en pie, tienes fuerzas". La llevo conmigo, le enseño a cargar con el peso, como hago yo, y continuamos conjuntamente el trabajo, de manera que no dejemos a nadie atrás. Si llevamos a cabo esta filosofía que nosotros practicamos aquí, en el futuro no habrá más miseria en el mundo."

Esta lucha por conseguir el reconocimiento de la dignidad de todas las personas, en la que estan comprometidos la Sra. Louise y este padre alemán, se pone en práctica en muchas partes del mundo.

En Francia, en un barrio muy deteriorado, los vecinos se unieron para pintar de nuevo el portal y las escaleras, llenas de pintadas insultantes.

En Guatemala, madres y padres en situación de extrema pobreza encontraron fuerzas para establecer un diálogo con los docentes y con el Ministerio de Educación hasta obtener la gratuidad de la escuela pública en el país.

En el mundo, gracias a la iniciativa de ATD Cuarto Mundo, miles de personas que han vivido en situación de extrema pobreza, conjuntamente con funcionarios públicos, agentes de terreno o universitarios, se unen e intercambian sus conocimientos respectivos. Entre otras dinámicas, su trabajo ha influido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, una herramienta por la cual los jefes de Estado se comprometen a actuar por un desarrollo "que no deje a nadie atrás."

El camino para liberar el mundo de la miseria es largo. Pero avanzamos en la medida en que conservamos la confianza en el ser humano y que nos unimos para aprender de quienes, desde siempre, resisten a la extrema pobreza y rechazan que otras personas sean objeto de humillación o descrédito. Joseph Wresinski, con determinación, nos ha movilizado. Como él seguimos creyendo que "surgirá una nueva humanidad, sin miseria, puesto que así lo queremos."

16/10/2016
Isabelle Pypaert Perrin, Delegada General del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo
International

2016-Mensaje del Comité Internacional 17 de Octubre

COMITÉ INTERNACIONAL 17 DE OCTUBRE

Mensaje por el Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza – Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza 2016

"Lo peor, cuando se vive en la extrema pobreza, es el desprecio, se nos trata como si no valiéramos nada, se nos mira con miedo y asco y se nos trata como enemigos. Nosotras, nosotros y nuestros hijos e hijas lo vivimos cada día, nos hiere, nos humilla y hace que vivamos con miedo y vergüenza."

Estas palabras son las de una militante que describe la humillación y la exclusión  que sufre como tantas otras personas  que viven en la pobreza extrema.

Sus palabras nos recuerdan que las experiencias  de humillación y exclusión están omnipresentes para las personas sin techo y para quienes viven en la pobreza.  Ser tratado con desprecio  o de manera humillante provoca una desvalorización de sí mismo, una pérdida de estima e incluso de su orgullo.

La humillación vivida por las personas que viven en la pobreza afecta injustamente como formando parte más débil y menos valiosa de una relación de poder. Son humilladas cuando se sienten obligadas a “mendigar”  ayuda frente  a los funcionarios responsables de las ayudas sociales, o cuando deben soportar un comportamiento grosero, humillante, arrogante o ser juzgadas por otras personas. 

Frecuentemente,  las personas que se sienten humilladas tienen vergüenza de aparecer en público, por consiguiente son socialmente excluidas e incapaces de participar libremente en la vida económica, social, cultural y política de su comunidad.

El tema del Día Internacional para la erradicación de la pobreza este años es: “De la humillación y la exclusión a la participación: poner fin a la pobreza en todas sus formas”. Nos recuerda que la pobreza persistente es una negación de los Derechos Humanos  y que su eliminación exige más que simplemente el mejoramiento del bienestar material de las personas que la viven.

Por supuesto, el mejoramiento del bienestar de las personas debería constituir la base de nuestros esfuerzos  para poner fin a la pobreza y en particular la extrema pobreza en todo el mundo.

Sin embargo, no debemos  olvidar que la gran pobreza  está estrechamente vinculada a la humillación y la exclusión. Mientras las personas que viven  en la pobreza, continúen  sufriendo la discriminación, la humillación y la exclusión, sus derechos fundamentales continuarán siendo vulnerados  y su acceso a necesidades básicas limitado.  

Nos sentimos alentados por la declaración de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas  para  “Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todas partes”, ya que reconoce  claramente que las personas que viven en la pobreza sufren más que una simple falta de ingresos. Cuando el compromiso asumido por las Naciones Unidas que “nadie sea dejado de lado” sea  puesto en  ejecución de manera efectiva, podrán crearse  las condiciones para construir sociedades en paz e inclusivas.  

Esto exige  un cambio trasformador que promueva el respeto y la valoración de todos en la sociedad hacia las importantes y valiosas contribuciones sociales, económicas, culturales y políticas de las personas que viven en la pobreza. Esto significa que dicho cambio deberá  asegurar la participación plena y efectiva de las personas que viven en la pobreza, en particular en las decisiones que afectan su vida y su comunidad.

Juntos, podemos poner fin a la  humillación y a la exclusión Juntos, podemos poner fin a la pobreza en todo el mundo.

Donald Lee Presidente, Comité Internacional 17 de Octubre 12, rue Pasteur F‑95480 Pierrelaye, France comite [dot] international [at] oct17 [dot] org

16/10/2016
Sr. Donald Lee
International

2016 - Mensaje del Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas

Mensaje del Secretario General 2016

Nos acercamos al final del primer año de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030 constituye un ideal universal de paz, prosperidad y dignidad para todas las personas en un planeta saludable. Es inconcebible que este propósito pueda alcanzarse si no se cumple el mandato del Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 de poner fin a la pobreza en todas sus formas.

En la actualidad, alrededor de 1.000 millones de personas viven en la pobreza extrema y más de 800 millones de personas padecen hambre y malnutrición. Sin embargo, la pobreza no se mide solamente por la insuficiencia de ingresos; se manifiesta en el acceso restringido a la salud, la educación y otros servicios esenciales y, con demasiada frecuencia, en la denegación o el abuso de otros derechos humanos fundamentales.

La pobreza es a la vez causa y consecuencia de la marginación y la exclusión social. Para cumplir la promesa de la Agenda 2030 de asegurar que nadie se quede atrás debemos hacer frente a la humillación y la exclusión de las personas que viven en la pobreza.

La humillación y la exclusión son importantes causas de malestar social y, en casos extremos, provocan el extremismo violento que afecta a muchas partes de nuestro mundo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las personas que viven en la pobreza hacen frente a esos males sociales con una resiliencia estoica, sin dejar de esforzarse por escapar de la realidad degradante de su vida cotidiana.

Todos los Gobiernos y sociedades tienen la obligación de abordar las desigualdades socioeconómicas sistémicas y facilitar la participación de todas las personas que viven en la pobreza extrema para que puedan ayudarse a sí mismas, a sus familias y a sus comunidades a construir un futuro más equitativo, sostenible y próspero para todos.

El mensaje de la celebración de hoy es «Pasar de la humillación y la exclusión a la participación: poner fin a la pobreza en todas sus formas». Debemos derribar los muros de la pobreza y la exclusión que afectan a tantas personas en todas las regiones del mundo. Debemos construir sociedades inclusivas que promuevan la participación de todos. Debemos garantizar que las voces de todos los que viven en la pobreza sean escuchadas.

En este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, escuchemos y prestemos atención a las voces de las personas que viven en la pobreza. Comprometámonos a respetar y defender los derechos humanos de todas las personas y a poner fin a la humillación y la exclusión social que las personas que viven en la pobreza enfrentan cada día promoviendo su participación en las iniciativas mundiales dirigidas a poner fin a la pobreza extrema de una vez por todas

15/10/2016
Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas
International

De la humillación y la exclusión a la participación:
 Poner fin a la pobreza en todas sus formas

Mensaje del Sr. Cassam Uteem, presidente del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo, en el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, 17 de octubre de 2016

El tema retenido este año con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, “De la humillación y la exclusión a la participación: 
poner fin a la pobreza en todas sus formas“, nos recuerda a todos y todas que, con demasiada frecuencia, la humillación y la exclusión siguen siendo la condición de quienes viven en situación de extrema pobreza.

A pesar de los enormes sacrificios que realizan las madres y los padres que viven en situación de pobreza para cubrir las necesidades de sus hijas e hijos, no siempre logran superar sus dificultades. A menudo estas se ven agravadas por una sociedad que, sin conocimiento ni comprensión de lo que en realidad afrontan, las estigmatizan, actúan con condescendencia y prejuzgan.

Debemos erradicar los prejuicios sobre las personas que viven en situación de pobreza que alimentan este tipo de comportamientos. Quienes han vivido el menosprecio, la humillación y la exclusión; saben que cuentan con nuestro apoyo en la lucha y que apreciamos el valor que demuestran frente a estas condiciones intolerables. Puede que este Día Internacional les ayude a retomar fuerzas y renovar la esperanza de que, unidos, lograremos romper el círculo vicioso de la pobreza. Si permanecemos unidos y logramos un apoyo mutuo aumentaremos nuestra capacidad para rechazar la pobreza y superarla.

A los líderes mundiales; es importante hacer hincapié que las personas que viven en situación de pobreza ya están activamente implicadas en la mejora de las condiciones de vida quienes viven próximas a ellas. Debemos lograr su participación a la hora de elaborar y desarrollar proyectos destinados a beneficiar especialmente a quienes viven en situación de pobreza, asimismo, es de suma importancia escuchar sus propuestas para poner fin a la pobreza en todas sus formas, en todas partes, y tener siempre presente el objetivo de no dejar a nadie atrás.

En un mundo tan diverso, la comprensión mutua y la convivencia armoniosa son objetivos por los que trabajar a diario y que requieren constantes medidas innovadoras. Garantizar la participación de quienes viven en situación de pobreza es fundamental para que la innovación no influya únicamente en las políticas que les conciernen, sino también para que les permita constituirse como socios privilegiados de las transformaciones de nuestra sociedad.

Cualquier otra perspectiva está abocada al fracaso y constituye un derroche de la inteligencia de quienes poseen una experiencia única de resistencia y de lucha. Pienso en esas niñas, niños y jóvenes privados del acceso a la educación. Pienso también en las familias que no tienen otra opción que vivir en lugares donde su futuro se ve limitado y que se ven privadas de trabajo, formación o asistencia sanitaria.

Poner fin a la pobreza en todas sus formas significa lograr que cada persona sienta que se respetan sus derechos humanos inalienables y se reconoce su dignidad. Todas las personas podemos enriquecer la humanidad mediante nuestro conocimiento, nuestra espiritualidad y el reconocimiento de la valía personal de los demás.

Cada uno de nosotros y de nosotras puede ser artesano en la creación conjunta de un mundo más justo y con un sentido más profundo de la solidaridad.

Descargar en pdf el mensaje del Señor Cassam Uteem

Puede seguir toda la actualidad sobre el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza en: mundosinmiseria.org

18/10/2016
Mensaje del Sr. Cassam Uteem, presidente del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo
International

2016 - Mensaje del Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas

Mensaje del Secretario General 2016

Nos acercamos al final del primer año de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030 constituye un ideal universal de paz, prosperidad y dignidad para todas las personas en un planeta saludable. Es inconcebible que este propósito pueda alcanzarse si no se cumple el mandato del Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 de poner fin a la pobreza en todas sus formas.

En la actualidad, alrededor de 1.000 millones de personas viven en la pobreza extrema y más de 800 millones de personas padecen hambre y malnutrición. Sin embargo, la pobreza no se mide solamente por la insuficiencia de ingresos; se manifiesta en el acceso restringido a la salud, la educación y otros servicios esenciales y, con demasiada frecuencia, en la denegación o el abuso de otros derechos humanos fundamentales.

La pobreza es a la vez causa y consecuencia de la marginación y la exclusión social. Para cumplir la promesa de la Agenda 2030 de asegurar que nadie se quede atrás debemos hacer frente a la humillación y la exclusión de las personas que viven en la pobreza.

La humillación y la exclusión son importantes causas de malestar social y, en casos extremos, provocan el extremismo violento que afecta a muchas partes de nuestro mundo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las personas que viven en la pobreza hacen frente a esos males sociales con una resiliencia estoica, sin dejar de esforzarse por escapar de la realidad degradante de su vida cotidiana.

Todos los Gobiernos y sociedades tienen la obligación de abordar las desigualdades socioeconómicas sistémicas y facilitar la participación de todas las personas que viven en la pobreza extrema para que puedan ayudarse a sí mismas, a sus familias y a sus comunidades a construir un futuro más equitativo, sostenible y próspero para todos.

El mensaje de la celebración de hoy es «Pasar de la humillación y la exclusión a la participación: poner fin a la pobreza en todas sus formas». Debemos derribar los muros de la pobreza y la exclusión que afectan a tantas personas en todas las regiones del mundo. Debemos construir sociedades inclusivas que promuevan la participación de todos. Debemos garantizar que las voces de todos los que viven en la pobreza sean escuchadas.

En este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, escuchemos y prestemos atención a las voces de las personas que viven en la pobreza. Comprometámonos a respetar y defender los derechos humanos de todas las personas y a poner fin a la humillación y la exclusión social que las personas que viven en la pobreza enfrentan cada día promoviendo su participación en las iniciativas mundiales dirigidas a poner fin a la pobreza extrema de una vez por todas

Mensaje del Secretario General 2016

Nos acercamos al final del primer año de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030 constituye un ideal universal de paz, prosperidad y dignidad para todas las personas en un planeta saludable. Es inconcebible que este propósito pueda alcanzarse si no se cumple el mandato del Objetivo de Desarrollo Sostenible 1 de poner fin a la pobreza en todas sus formas.

En la actualidad, alrededor de 1.000 millones de personas viven en la pobreza extrema y más de 800 millones de personas padecen hambre y malnutrición. Sin embargo, la pobreza no se mide solamente por la insuficiencia de ingresos; se manifiesta en el acceso restringido a la salud, la educación y otros servicios esenciales y, con demasiada frecuencia, en la denegación o el abuso de otros derechos humanos fundamentales.

La pobreza es a la vez causa y consecuencia de la marginación y la exclusión social. Para cumplir la promesa de la Agenda 2030 de asegurar que nadie se quede atrás debemos hacer frente a la humillación y la exclusión de las personas que viven en la pobreza.

La humillación y la exclusión son importantes causas de malestar social y, en casos extremos, provocan el extremismo violento que afecta a muchas partes de nuestro mundo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las personas que viven en la pobreza hacen frente a esos males sociales con una resiliencia estoica, sin dejar de esforzarse por escapar de la realidad degradante de su vida cotidiana.

Todos los Gobiernos y sociedades tienen la obligación de abordar las desigualdades socioeconómicas sistémicas y facilitar la participación de todas las personas que viven en la pobreza extrema para que puedan ayudarse a sí mismas, a sus familias y a sus comunidades a construir un futuro más equitativo, sostenible y próspero para todos.

El mensaje de la celebración de hoy es «Pasar de la humillación y la exclusión a la participación: poner fin a la pobreza en todas sus formas». Debemos derribar los muros de la pobreza y la exclusión que afectan a tantas personas en todas las regiones del mundo. Debemos construir sociedades inclusivas que promuevan la participación de todos. Debemos garantizar que las voces de todos los que viven en la pobreza sean escuchadas.

En este Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, escuchemos y prestemos atención a las voces de las personas que viven en la pobreza. Comprometámonos a respetar y defender los derechos humanos de todas las personas y a poner fin a la humillación y la exclusión social que las personas que viven en la pobreza enfrentan cada día promoviendo su participación en las iniciativas mundiales dirigidas a poner fin a la pobreza extrema de una vez por todas

16/10/2016
Sr. Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas