Reflexiones sobre "Las dimensiones ocultas de la pobreza"
gideonadeyeni.jpg

Gideon Adeyeni, de origen humilde, es ahora investigador en su país, Nigeria. Es muy activo en diversos movimientos de justicia social y medioambiental, como ATD Cuarto Mundo, a través del Foro por un Mundo sin Miseria, y Africans Rising, un colectivo de asociaciones, movimientos sociales y personas comprometidas con la paz, la justicia y la dignidad. Estas son sus reflexiones sobre las dimensiones ocultas de la pobreza.

Mi compromiso con la causa de la erradicación de la pobreza nace de mi experiencia personal. Y me resulta muy grato ver el trabajo que ha realizado el equipo de investigación, así como contribuir a la labor que sigue desarrollando el foro.

Cabe destacar el lenguaje del informe, en el que se rechaza la expresión «pobre», que, tal y como me parece ahora, relega o niega la condición de persona del individuo o los individuos en situación de pobreza. Y es necesario fomentar este cambio en todos los ámbitos, es decir, entre las personas que combaten la pobreza, los líderes de opinión e incluso las personas que sufren la pobreza. Cuando no nos referimos a las personas en situación de pobreza como «pobres», es más fácil que la gente no acepte de forma pasiva la condición de pobreza como una realidad histórica o un atributo inherente a las personas que viven en la pobreza. Las personas pueden reflexionar sobre la horrible situación que supone la pobreza y la complicidad de toda la sociedad en su persistencia. El foco de atención se desplaza y la vergüenza de la pobreza pasa de los que la sufren a los que defienden los sistemas que la generan. El resultado es una mayor compasión por la realidad de las personas en situación de pobreza.

Desde que leí el estudio, he empezado a utilizar la expresión «personas en situación de pobreza» en lugar de «pobres». Sé que, como en la mayoría de los casos en los que se intenta cambiar la forma de utilizar el vocabulario para romantizar la inmoralidad y reducir la gravedad de los problemas, algunas personas pueden considerar que estas expresiones son demasiado largas, pero a mí me parecen más precisas. Y creo que muchas personas pensarán lo mismo.

El informe sostiene que la existencia de la pobreza afecta a toda la sociedad. Mi experiencia personal, mis reflexiones y mis lecturas confirman que así es. En cada persona en situación de pobreza, hay talentos latentes que muy probablemente nunca se descubran, se desarrollen ni se aprovechen. Y cuanto menos sea capaz la comunidad —tanto si hablamos de un país como de la humanidad en su conjunto— de aprovechar los talentos de sus integrantes, menos posibilidades tendrá de progresar, y mayor será la carga que tendrá que soportar de frustración, abatimiento y violencia derivada de la incapacidad de darle voz a los talentos innatos.

Hablamos de este punto durante la conversación que mantuvimos en la Universidad de Ibadán (Nigeria), el 17 de octubre de 2019, como parte de la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza: las implicaciones de la existencia de la pobreza son una carga para toda la sociedad, y la responsabilidad de erradicar la pobreza es colectiva y nos corresponde a todos, como individuos y como raza humana indivisible.

En mi opinión, lo que resulta más evidente es el hecho de que son los factores sociales y ambientales y no los errores personales los que determinan si las personas se encuentran o no en situación de pobreza. Y creo que es importante que hagamos hincapié en esta cuestión para que las personas con «privilegios» que hasta ahora han mostrado indiferencia hacia la lucha para erradicar la pobreza, como consecuencia de la narrativa dominante que culpa a las personas en situación de pobreza de la existencia de la misma, salgan de su impasibilidad.

En mi opinión, el estudio ha aportado los datos necesarios para abordar la pobreza como un problema colectivo y avanzar en la lucha para erradicarla.

Gideon, A.,Nigeria
Para leer su reflexión completa (en inglés) descargue el pdf