Operación Mato Grosso
Mato_Grosso

La Operación Mato Grosso es un movimiento en su mayoría de jóvenes italianos que dan su tiempo para ayudar a los más pobres de Perú, Brasil, Ecuador y Bolivia. Desde los 70’s partieron los primeros misioneros principalmente a pueblos alejados de los andes peruanos dónde se realizan labores educativas-laborales, centradas en el arte en madera, piedra y la textilería, así como labores asistenciales en salud y alimentación. Cuando no estamos en misión los grupos de jóvenes y adultos realizamos diferentes trabajos (recolectar cartón y papel, fierro, víveres, cosechas, construcciones) para sostener la labor de nuestros amigos.

El principio ha sido ayudar al Pare Ugo de Censi, un salesiano italiano que por los años 70’s decidió vivir en Chacas, un pueblo entonces muy alejado y pobre, situado en los andes del norte de Perú. Hemos empezado la mayoría desde adolescentes haciendo trabajos voluntarios para recolectar donaciones. El paso siguiente ha sido hacer la misión y conocer de cerca la vida de los más pobres, los más olvidados. En las zonas rurales del Perú, se trata generalmente de campesinos quechua hablantes, niños, ancianos, mujeres, o discapacitados. Se avanza como ayudando a este padre, en su respuesta a los que tantas veces nos dicen “no tener a quién más recurrir” y te ofrecen unas cuantas papas o en el mejor de los casos huevos. De pronto estamos preocupándonos de dar alimento y medicinas a los ancianos, de aprender quechua, de enseñar algo a los niños, de buscar mercado para los productos, de dar trabajo a mujeres y hombres para que sostengan sus familias, en cocina o construcción por ejemplo, pidiendo también ayuda a benefactores. Hace poco volví a encontrar, después de 6 años, a encontrar a Erika, quien es la voluntaria encargada de una casa de ancianos en Pomallucay (Ancash -Perú). Erika sostenía contenta en brazos a César, un bebe de meses a quién se recuperó este año de un cuadro de desnutrición aguda (su madre era discapacitada mental y se olvidaba de alimentarlo). Así, explicándome a que punto se siguen las necesidades de los pobres, me contaba que esta bonita casa de ancianos ahora albergaba también niños discapacitados mentales y abandonados y se había convertido en un lugar de intercambio y visita de los niños que hacen sus tareas y juegos por las tardes así como de adultos que requieren consulta médica o medicinas, propiciándose la integración y cohesión social de la comunidad.