Mensaje del Comité Internacional del 17 de octubre
17 octobre 2011 Maurice

Sólo un desarrollo que no olvide a nadie es duradero

Mensaje del Comité Internacional del 17 de octubre
con ocasión del Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza.
17 de octubre, 2011

 
"La erradicación de la pobreza es el desafío más grande al cual está confrontado el mundo hoy en  día y una condición indispensable para alcanzar un desarrollo sostenible".1

Nosotros, miembros del Comité internacional del 17 de octubre, sostenemos sin reserva esta afirmación de los Estados miembros de las Naciones Unidas. Decidimos asumirlo en los niveles político, económico, social y cultural con el fin de hacerlo reconocer. Con ocasión del Día Mundial del Rechazo a la Miseria, afirmamos nuestra solidaridad con los que viven en la pobreza y
declaramos que sólo un desarrollo que no olvide a nadie es duradero.

Creemos que en el ámbito de una aproximación inclusiva del desarrollo, es fundamental que las políticas económicas, sociales y medioambientales tomen en cuenta las realidades de vida de las personas más expuestas a los riesgos y los peligros del medio ambiente. No sólo sus contribuciones a los esfuerzos emprendidos deben ser reconocidos, sino que ellos deben ser co-iniciadores de los cambios esperados por todos, para vivir en harmonía sobre un planeta económica, social y ecológicamente viable.

Sin embargo, de un continente al otro, la misma  constatación se repite: las personas y las familias atrapadas por la pobreza extrema están  más expuestas que otras a los riesgos y a los peligros del medio ambiente en el cual ellas viven. Ellas tienen también menos medios para hacer frente a las consecuencias sociales, económicas y sanitarias del cambio climático y de la degradación del medio ambiente. Demasiado a menudo, estas personas encuentran refugio en zonas contaminadas por residuos industriales o amenazadas por catástrofes naturales, tales como inundaciones, sequías o deslizamientos de tierra.

Obligadas a vivir en medios ambientes de riesgo, las personas en situación de gran pobreza despliegan esfuerzos enormes para asegurar su subsistencia y ponen en peligro su seguridad personal y su salud. En las zonas urbanas, muchas familias sobreviven recolectando basura para
reciclarla y revenderla. En las zonas rurales, ellas pasan numerosas horas en los campos o las plantaciones. Esto los expone a sustancias químicas tóxicas. Su cuerpo paga un tributo pesado por un trabajo extenuante que no permite vivir.

Para alcanzar un desarrollo sostenible que no olvide a nadie, los compromisos y los esfuerzos de todos los ciudadanos, ricos y pobres, son esenciales. Las personas en situación de pobreza deben poder participar en igualdad en la concepción y la puesta en marcha de las políticas de desarrollo duradero. Son ellas que se ven en la primera línea de las iniciativas, trabajando en pequeños grupos de amigos solidarios, para pasar de una vida peligrosa y apenas soportable a la creación de actividades generadores de ingresos. A menudo ellas transforman sus condiciones de vida, por ejemplo con el mejoramiento de las instalaciones para la llegada de agua, de saneamiento o de calefacción.

Es imperativo asegurarse que las políticas y los programas de desarrollo y de respeto del medio ambiente sean concebidos y realizados con la inteligencia y la experiencia de  todos, incluidas  las personas y poblaciones más vulnerables. Sin su participación activa, no podremos crear un mundo
liberado de la pobreza y del hambre.

El Comité internacional del 17 de octubre, lo anima a mostrar públicamente su solidaridad con las  personas más excluidas de nuestras sociedades en ocasión de este Día internacional, que hace visibles sus esfuerzos cotidianos contra la pobreza y la exclusión. Es sólo bajo esta condición, que el desarrollo será realmente duradero, construyendo así una paz verdaderamente durable.

1 64 ª Sesión de la Asamblea General de la ONU,  resolución A.RES/64/236

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