Los pianos de Milfontes
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En una región aislada, donde la población vive del trabajo temporal y donde las actividades culturales y los entretenimientos son escasos, la FABRICA DE ARTE DIVERTA construye lazo entre la gente, promoviendo las capacidades de cada uno y creando dinámicas sociales que van mucho más allá de un pasatiempo. Como los pianos.

Al principio, DIVERTA sólo tenía un piano prestado. Como se necesitaba otro, la profesora Karin se acordó de que en Suecia, su país natal, mucha gente quería deshacerse de su instrumento antes de comprar otro mejor. DIVERTA se
puso en contacto con una empresa sueca de transporte de pianos y consiguió once pianos a un precio mucho menor que en Portugal, además con cuatro pianos de regalo. Claro que lo más caro era el transporte, pero después de tocar muchas puertas se logró financiarlo. ¡Y la música tiene cada vez más aficionados en Milfontes! (Portugal)

El principio de DIVERTA es crear espacios donde todo mundo pueda dar, intercambiar y recibir. Su sede es un Centro donde cada uno puede poner en práctica las ideas que quiere compartir. Además del coro y las actividades musicales, hay clases de dibujo y pintura, inglés y portugués como lengua extranjera (para los inmigrantes), de restauración de muebles, consultas de psicología, sesiones de relajación para niños, “cafés de poesía” y muchas cosas más.

DIVERTA sabe muy bien que conociendo a las personas y conviviendo con ellas se descubren sus necesidades y sus competencias. Las ideas para los proyectos que se realizan vienen a veces de los animadores y a veces de los participantes.

Uno de los principales proyectos que se realizan es la “Feria del Huerto”, donde se reúnen en un espacio público todos los que quieren intercambiar o vender lo que cultivan en sus huertos, además de mermeladas, galletas y hasta cerveza
(todo artesanal). En ese caso también el diálgo intercultural da grandes sorpresas, pues convive gente del país y quienes vienen de países lejanos, y eso permite intercambiar sabores y experiencias de vida. De esa manera se puede luchar contra el aislamiento.

Actualmente, algo que gusta mucho en las ciudades y pueblos de la provincia, donde el aislamiento impide el desarrollo y la integración social, son las clases de educación musical y de piano. “Después de que llegó un piano al pueblo, cuenta un habitante, la gente organizó espontáneamente una actividad musical semanal, la «Tardeada alrededor del pian». Todos contribuyen con su propio talento. Los que estudian piano tocan, otros cantan, otros tocan el instrumento de cuerdas tradicional. ¡Y se arma la fiesta! Este piano ha contribuido mucho a la cohesión social y a la integración cultural”.

RUI A., PORTUGAL

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