Le GICAECAM en Camerún
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El GICAECAM, Grupo de Iniciativas Comunes de Asistencia y de Intercambios
Culturales de Camerún, nació en 2002.

Su objetivo desde el punto de vista social es promover el bienestar de la juventud camerunesa, mediante la creación de puestos de trabajo básicos, de actividades que generen ingresos, a través de la formación profesional que permita a los jóvenes que viven en condiciones difíciles acceder a una cierta independencia económica.

De esta forma han visto a la luz diversos proyectos:

  • La creación de una pastelería local que se encarga de fabricar y vender buñuelos.
  • Un Curso de Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación, que proporciona a los jóvenes las competencias necesarias para abrirles las puertas del mercado de trabajo.
     
  • En lo que se refiere a la motivación y al desarrollo social, se ha proporcionado a chicas jóvenes en situación precaria, que se habían visto empujadas a recurrir a la mendicidad o a la prostitución, un curso de costura en sesiones de cuatro meses de formación en peluquería. Esto les ha facilitado no sólo su desarrollo personal sino que ha servido para mejorar su status y las condiciones de vida de su familia.

No hemos olvidado tampoco la sensibilización de los jóvenes ante las ETS/SIDA.

Se han puesto en marcha actividades de cultivo, como la explotación de campos de piñas.

Muy recientemente, el GICAECAM ha lanzado «Motos-Taxi», “proyecto de integración socio-económica de jóvenes desheredados” dirigido a quienes afectados por la pobreza, la falta de apoyo familiar, el paro y sus consecuencias, que para algunos pueden ser el inicio de una vida en la calle.

Una vez en marcha, Mototaxi dará trabajo fijo a estos jóvenes, de forma que su independencia económica, así como la mejora de sus condiciones de vida y las de su familia reduzcan el riesgo de una vida en la calle.

Los objetivos que se pretenden son de orden económico, social y moral.
 

TESTIMONIOS

Me llamo Lucienne, supe del proyecto de peluquería en la parroquia, cuando se leyeron los anuncios después de la misa y después fui al lugar de la formación para saber más y para informarme sobre las diferentes modalidades. No podía creerme el precio del curso que me dijeron, que era de 10.00 Francos CFA por cuatro meses. Cuando llegué al lugar, era verdad y yo era la décima chica que se inscribía. Es verdad que la formación ha funcionado. Ahora tengo ingresos y ya he conseguido clientela. En colaboración con el GICAECAM estoy enseñando a mis hermanas. Siento que se aprecia mi proyecto y esto me ha hecho recuperar la sonrisa “ahora mi familia cuenta conmigo”.

Soy estudiante., mis padres son pobres y viven en el campo. Supe del proyecto de peluquería por una amiga que había escuchado un programa de radio local en el que el promotor hablaba del proyecto. Ella sabía, porque yo se lo había dicho, que me gustaría hacer un curso para poder después desenvolverme por mi misma, para sobrevivir y seguir con mis estudios aquí en la ciudad. Enseguida me puse a ello y ahora soy la peluquera de mi barrio, y ejerzo también a domicilio. Se lo agradezco muchísimo al señor “Marcel”, como tenemos la costumbre de llamarle. (Sylvie B.).

Soy viuda desde hace unos diez años con cuatro niños a mi cargo. Hasta ahora me las arreglaba con un pequeño comercio, aunque soy costurera de formación, pero después fui víctima de un robo que me dejó sin nada. Estaba totalmente desesperada pero una mujer me dijo: “¿No estás al corriente del proyecto de costura que se ha implantado en nuestro barrio? Nosotros hemos recibido las octavillas, ¿tú no? Y eso que los niños iban de casa en casa, ¡ve a ver!” Llegué allí, era verdad y las modalidades me interesaron y enseguida sentí una gran alegría en mi corazón. Hoy, soy yo quien entre tantas mujeres dirige este proyecto día a día. Decimos GICAECAM, ¡¡¡a por todas¡¡¡ (Doña B.
Monique)

GIC de Asistencia y de Intercambios Culturales
(GICAECAM)