La educación permite a los jóvenes salir de la miseria
Dublin

Ger O. se ha pasado la vida enseñando. Como profesor, se había dado cuenta de que había muchos jóvenes que se quedaban rezagados. Más tarde llegó a ser director del centro comunitario “The Life Centre” de Dublín, proyecto de apoyo a los jóvenes que dejan la escuela antes de tiempo.

En el «Centro comunitario» nos encargamos de chicos y chicas de doce a dieciséis años que no pasaron de primaria a los niveles superiores, que fueron excluidos de la escuela o que no encontraban cabida en el sistema escolar. Al ocuparnos del desarrollo personal de esos jóvenes, los preparamos para el “Junior Cert” (“certificado joven” y para otras formaciones.

A través de mi trabajo, he descubierto que cada persona tiene talentos y que cada una es muy especial.

Tratamos de enfocar las cosas desde una perspectiva global y trabajamos en estrecha colaboración con los padres, los trabajadores sociales, los inspectores judiciales, las escuelas y otros organismos involucrados en la vida de los jóvenes. El hecho de trabajar con esos jóvenes hace surgir muchas interrogantes: ¿por qué son necesarios los espacios como el Life Center? ¿Escuchan nuestros sistemas educativos las necesidades de nuestros jóvenes? ¿Estamos preparados para encontrarnos con los jóvenes ahí donde ellos están? ¿Por qué se sienten rechazados esos jóvenes? ¿Es nuestro sistema educativo lo bastante flexible como para dar respuesta a las necesidades más amplias de nuestros hijos? ¿Qué pasa con todos los chicos que quedan fuera del sistema educativo? ¿Hay alguien que se preocupe por eso? ¿Hay personas dispuestas a ir a ver a los jóvenes ahí donde están? ¿Estamos dispuestos a escucharlos? ¿Se juzga a nuestro sistema educativo en función de las buenas calificaciones que obtienen los alumnos? Nuestros chicos tienen muchas aptitudes, pero ¿nos ocupamos acaso únicamente de sus aptitudes académicas?

Yo creo que la educación permite a la gente salir de la pobreza; un sistema educativo integral nos da un sentimiento de valor personal, permitiendo restablecer la confianza en uno mismo, la autoestima. Todos tenemos talento; ¡mis alumnos tienen tanto talento, son tan únicos!, pero nuestros sistemas no lo han visto.

Para mí, acabar con la pobreza significa cuidar a los más vulnerables de tal forma que encuentren su propio valor intrínseco y crean en sí mismos.

Ger O., Irlanda