Es posible una vida después de estar en prisión
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La Aldea Renacimiento es un centro de acogida que da una oportunidad a los ex-prisioneros deseosos de cambiar su vida. Éstos nos hablan aquí de sus experiencias, sus ideas y sus esperanzas. Descubra a un corresponsal del Foro Permanente sobre la extrema pobreza en el mundo.

En 1978, un prisionero, condenado a muerte y actualmente con cadena perpetua en la prisión de Kara, dirigió esta petición al Padre Charles Cuenin, capellán de la prisión: «Padre, desde algunos años que estoy en prisión y he comprobado que muchos jóvenes salen de prisión pero reinciden rápidamente …puesto que una vez que alguien ha purgado condena en la prisión en Togo, como en África, todo el mundo tiene miedo de él. Lo que les obliga a reunirse con sus camaradas de infortunio, y es con seguridad la vuelta a la prisión … En lugar de proporcionarnos más para comer, podría ahorrar para crear un centro o una aldea para ellos. »

Así nació la idea de un centro de acogida para ofrecerles una oportunidad a los ex-prisioneros deseosos de cambiar de vida. ¿Cómo?

Fundada en 1991, la asociación "Pueblo Renacimiento" es una ONG togolesa en Yao-Kopé pueblo al sur de Sokopé. Su objetivo es la reinserción de los ex-presidiarios de 18 a 30 años en 3 etapas. La primera es una estancia en el centro donde cada uno sigue un programa personalizado según su experiencia. Esto les permite a los jóvenes sacar a ellos mismos las lecciones de la vida, de tomar conciencia de su pasado y de su presente, de identificar las cualidades a establecer para su futuro. Estos "Renacientes" se convierten a continuación en los "Aprendices". Les ayudamos a conseguir un contrato de aprendices en diferentes áreas y se les asegura un seguimiento durante su tiempo de formación, que les permitirá practicar una profesión y ser "reinsertados" en la sociedad. A través de estos pasos, "es posible una vida después de estar en prisión".

Palabra de «Renaciente»: «La prisión había destruido en mí el valor y la esperanza»

Bernard, 24 años, cuenta: «Después de mi condena en prisión, he decidido ir a la Aldea Renacimiento de Yao-Kopé para rehacer mi vida. Después de algunos meses en esta aldea, he aprendido a vivir en comunidad, a tolerar gracias a las vivencias compartidas de lunes a viernes (tiempo en torno a los textos conmovedores sobre la experiencia de los Renacientes, para permitir a los jóvenes sacar sus propias lecciones de vida). Hay un gran dispensario que se llama "Revivir". Los medicamentos vendidos a los aldeanos son a precio solidario, pero gratuitos para nosotros los Renacientes; somos muy bien cuidados.»

Emile, 24 años, dice: «La prisión había destruido en mí el valor y la esperanza, pero mi estancia en la Aldea Renacimiento me los devuelve … Todo eso es pasado … tomo los consejos y pienso luchar para encontrar una nueva salida y un nuevo trabajo; desearía seguir una formación en el terreno de la informática para poder un día dirigir un centro informático.»

Palabra de "Aprendiz" hoy "Reinsertado": «Todo lo que nos sucede puede ser transformado, si se toma el buen lado»

Kossi, 26 años, cuenta su camino de aprendizaje a la reinserción: «He acabado mi estancia de 6 meses en La Aldea Renacimiento el 18 de enero de 2008, para empezar una formación de soldadura por arco (eléctrico). La formación ha durado un año. Para mostrar en La Aldea Renacimiento que yo hacía todo lo posible para lograr obtener mi diploma de soldador, propuse mis servicios a los responsables de la aldea, y así yo podía contribuir en el costo de mi formación. Es así como he fabricado una parrilla para barbacoa con una mezcladora de cemento fuera de servicio. A mis hermanos Renacientes, quisiera darles un consejo: «La vida es el valor, todo lo que nos sucede, incluso lo que parece ser malo, puede ser transformado, si lo tomamos por el buen lado». A pesar de todas estas dificultades, he obtenido mi diploma de soldador el 22 de febrero de 2009. Estoy orgulloso de haber vencido todas estas dificultades. »

Palabra de animadores: «El hombre se engrandece gracias a la confianza que se le hace»

Moises, enfermero y en La Aldea Renacimiento: «El Renaciente es una persona que tiene una dignidad como toda otra persona. Está en busca de esa dignidad en La Aldea Renacimiento. La cual le es vital para el resto de su vida. El Acompañante, debe ser consciente de que es difícil restituir esta dignidad en solo 6 meses, como por arte de una varita mágica. ¿Qué hacer? Tener una gran capacidad de escucha; comprender y hacerse comprender; tener una actitud de investigación; no imponer pero proponer; hacer tomar conciencia.

"Hacer tomar conciencia". ¿Cuán conscientes somos del peligro que la humanidad entera arriesga dejando a una parte de la población en la inconsciencia? ¿No es tiempo de que nuestra solidaridad despierte a las otras conciencias?»

Su colega Juan, animador y responsable del laboratorio explica: «A partir de mis experiencias pasadas, entre nosotros y con nuestros hermanos Renacientes, observo que sus deseos, y nuestro deseo, es que confíen en nosotros. El hombre se engrandece gracias a la confianza que se le hace y que les hace a los otros. Pienso que cada día contribuye a construirnos o a derribarnos, según lo que elegimos la vida o la muerte, de vivir el amor o el odio. A nosotros de elegir libremente. Elijamos la vida, el amor, la confianza, incluso si el camino es estrecho y difícil. Vivamos la Esperanza »

Este artículo está compuesto de Extractos del periódico “Réjouis-toi” (Alegrate) N° 18 y 19, periódico de la Aldea Renacimiento, y de Publicaciones en el sitio web de la Aldeas Renacimiento.

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