Dejar que nuestras niñas y niños lo sean !
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FFLIC (Families and Friends of Louisiana’s Incarcerated Children) es una organización formada por madres y padres cuyo objetivo es abolir la trayectoria que lleva de la escuela a la prisión y reformar el sistema judicial de menores.

En Nueva Orleans, hace quince años, las familias marcharon bajo la lluvia hacia el tribunal de menores. Querían ser la voz de otras más de 2000 familias de Luisiana que no tenían voz. Conocidas por el nombre de FFLIC, se han convertido en una fuerza imparable.

Desde el año 2000, somos muy conocidos en las salas de reunión del gobierno, entre otras, con el nombre de “CAMISAS ROJAS”. Gracias a nuestro trabajo de incidencia política y a nuestras acciones sobre el terreno, seguimos frenando la trayectoria escuela-cárcel y hemos defendido a las niñas y niños de cientos de familias. El número de miembros de nuestra asociación ha aumentado y hemos formado a más de cien madres y padres para que se conviertan en actores de cambio en sus comunidades.

Este año, FFLIC celebra quince años de éxitos, pero queda mucho trabajo por hacer. Hace diez años, el huracán Katrina destruyó nuestras comunidades y el trabajo de reconstrucción, por desgracia, ha acentuado el racismo.
Debido al aumento del coste de la vida, a la gentrificación1 y a los nuevos reglamentos escolares, las familias negras han perdido el control de sus propias vidas.

En Luisiana, la política de “tolerancia cero” afecta principalmente a jóvenes negros. Expulsados del sistema escolar, a veces se dedican a actividades que pueden llevarles a la cárcel. Los sistemas educativo y judicial perpetúan un racismo y una discriminación profundamente enraizados: destruyen la vida de miles de nuestras niñas y niños y les excluyen de toda participación en la vida ciudadana.

La misión de FFLIC es garantizar oportunidades de futuro iguales para todas nuestras niñas y niños, especialmente para quienes corren el riesgo de convertirse en delincuen- tes. No queremos que se queden atrapados en el sistema judicial porque la escuela les haya rechazado.

Nosotras, las madres y padres, podemos acabar con esta trayectoria escuela-prisión. A través de nuestras campañas, sensibilizamos a nuestras comunidades. Formamos y responsabilizamos a otras madres y padres, jóvenes y familias que con su conocimiento y con sus medios de acción, podrán enfrentarse a las políticas de tolerancia cero.

FFLIC sabe que las niñas y los niños no son el problema, tienen problemas. Ante los comportamientos difíciles que pueden tener, debemos reactivar prácticas sanas e igualitarias. Debemos “dejar que nuestras niñas y niños lo sean”.

GINA W. USA

1. Proceso de renovación y reconstrucción urbana que acompaña la llegada de una clase social más favorecida en áreas deterioradas y que provoca el desplazamiento de población más pobre.