Beituna en Beirut: la "casa" de la solidaridad
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Cada verano, Teresa la monja franciscana, Sako el tendero de ultramarinos, y todos los voluntarios de la asociación Beituna organizan estancias de vacaciones familiares.

Beirut, verano de 2011. Este 18 de julio, es la efervescencia para una docena de familias. Van a irse de la ciudad para la montaña, para respirar el aire puro, para las vacaciones en familia. Hermana Thérèse precisa: “En familia, eso quiere decir todos juntos, padres, adolescentes, niños pequeños y bebés y personas con habilidades diferentes; eso también quiere decir familias que ya han logrado desenvolverse y
otras que se encuentran en una situación grave de miseria”.

En el Líbano, la religión está inscrita en los documentos de identidad, pero Hermana Thérèse no toma la religión en consideración. Cristianos y musulmanes son invitados a subir en los autobuses para ir a la montaña. Después de dos horas en medio del tráfico de coches que salen de la capital, vemos el Campamento y sus grandes tiendas de campañas en medio de los robles.
Durante dos semanas, padres y niños van a disfrutar de unas buenas vacaciones, encontrando su lugar sin olvidar a los demás. Nadie niega las condiciones modestas de la acogida. Cada uno participa para hacer la estancia agradable.
Siempre hay alguien para ir a buscar agua, ayudar en la cocina, apoyar a una mamá fragilizada por un problema.
Los niños y los adolescentes pasan momentos juntos, a veces lejos del bosque, acompañados por animadores. ¡Qué alegría cuando vuelven y cuentan a sus padres los juegos, lo que han descubierto, los partidos épicos de fútbol y baloncesto.

El éxito de las "Olimpiadas" explica bien el espíritu del Campamento. No se trata de una prueba para valorar a aquellos que van más ligero, más alto. Es un día de fiesta
donde se puede ir más lejos, juntos. Cada uno tiene valor, que pone al servicio de los demás.
El Campamento permite también a los padres relajarse, dejar detrás de uno las dificultades cotidianas en Beirut. Se comparten las preocupaciones, las emociones y reímos mucho.
Cuando se ha vivido juntos dos semanas en un buen ambiente, se construyen relaciones fuertes, que permiten continuar solidaridades en el barrio, donde habrá que regresar. Que su vivienda sea en concreto o una tienda de campaña, durante las vacaciones en el Campamento o a lo largo del año, las familias de Nabaa aprecian Beituna, palabra árabe que significa "Nuestra casa".

Beituna, es mucho más que un edificio. Es la casa de la Solidaridad.

FRANÇOIS P. – FRANCIA-LÍBANO