Aprendemos juntos, familias, centros y organizaciones
Refuser la misère

Les agradecemos nuevamente la oportunidad de dar a conocer el trabajo de los centros comunitarios y las familias en el programa de comensalidad del Banco de Alimentos, y donde nos encontramos distintas organizaciones trabajando juntas. Es un programa que nos enriquece cotidianamente.
 
Significó un año de crecimiento para todos. Aprendemos juntos, familias, centros y organizaciones. La confianza entre los distintos equipos que trabajamos interrelacionadamente, fue fortaleciéndonos. Hoy la realidad de las familias que forman parte del programa, es distinta. Trabajaron juntas, tomando la iniciativa, para mejorar su alimentación y vivienda. Mejoró la situación de los chicos con bajo peso y las familias van a de a poco reuniéndose y construyendo ese espacio de encuentro que significa comer juntos en familia. Las mamás participan más de las reuniones en los centros comunitarios, proponen y toman iniciativas. Van fortaleciéndose y constituyéndose en las protagonistas del programa.
 
Es la primera vez que recibo la Carta con la nota publicada. Van con copia todos los equipos que formamos parte del proyecto, para que puedan ver la nota.
 
Seguimos comunicados y estamos a su disposición. Es un gusto poder compartir "esta parte" del camino juntos.
 
un abrazo
 
Cecilia