2017- Mensaje del Comité Internacional 17 de Octubre
Refuser la misère

COMITÉ INTERNACIONAL 17 DE OCTUBRE
Mensaje por el
Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza –
Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza
17 de Octubre 2017

Hace treinta años, el 17 de octubre de 1987, en el Atrio de los Derechos Humanos, Trocadero, París, el padre Joseph Wresinski, lanzó un histórico llamado a la acción contra la extrema pobreza afirmando que: «Allí donde hay hombres y mujeres condenados a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados».

Este contundente mensaje era revolucionario porque por primera vez se afirmaba que la pobreza no era  únicamente una cuestión de contar con ingresos  suficientes o poder cubrir las necesidades  fundamentales, sino, en primer lugar, poder vivir en dignidad y gozar de derechos humanos y libertades fundamentales.

Joseph Wresinski pensaba, y así lo demostró, gracias a su trabajo con comunidades en situación de pobreza, que el modo de romper el círculo vicioso de la extrema pobreza era ofreciendo apoyo a las personas en su lucha por los derechos humanos. Actualmente, la influencia de su visión se pone de manifiesto en los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre la Extrema pobreza y los Derechos Humanos y en el establecimiento de una perspectiva de desarrollo y de erradicación de la pobreza basado en los derechos como eje central de la estrategia de desarrollo de las Naciones Unidas.

Cada año, después del llamado a la acción lanzado en 1987, personas de todos los ámbitos de la sociedad y de todo el mundo se reúnen cada 17 de octubre para marcar el Día Mundial para la Erradicación de la Extrema pobreza como una oportunidad para renovar su compromiso, dar respuesta a este Compromiso de Acción y poner de manifiesto su solidaridad con todas las personas que se esfuerzan por erradicar la extrema pobreza.

Esta conmemoración de un Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza, organizada, en primer lugar, por personas particulares, fue reconocida al más alto nivel cuando en 1992 las Naciones Unidas  declararon el 17 de octubre como Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

Desde entonces, la conmemoración conjunta del Día Mundial para la Erradicación de la Extrema Pobreza y del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza ha favorecido activamente el diálogo y la comprensión entre personas que viven en situación de pobreza y sus comunidades, con la sociedad en general. Estas  conmemoraciones han permitido a las personas en situación de extrema pobreza romper el silencio de la  pobreza y actuar solidariamente con quienes se asocian activamente a su lucha.

El tema elegido para marcar este año especial: «Responder al llamado del 17 de Octubre a poner fin a la pobreza: una vía hacia sociedades pacíficas e  inclusivas», nos recuerda que la paz es el objetivo   universal de todas las personas, en especial de las   personas que viven en situación de pobreza que se ven forzadas a soportar el dolor de la exclusión, de la discriminación, de la injusticia y de la violencia. Asimismo, nos recuerda que únicamente un mundo liberado de la extrema pobreza proporcionará una base duradera para la creación de sociedades pacíficas e inclusivas. Nos recuerda también la importancia de valores como la dignidad, la solidaridad y la incidencia política, que se destacan en el Compromiso de Acción, y que son esenciales en la lucha por poner fin a la pobreza en todo el mundo.

Estos valores fundamentales integran la Agenda 2030 de las Naciones Unidas que reconoce explícitamente que la estrategia destinada a poner fin a la extrema pobreza debe garantizar el ejercicio de todos los derechos  humanos y garantizar que no se deja a nadie atrás. La Agenda 2030 reconoce asimismo la importancia de movilizar a todas las partes interesadas en la lucha contra la pobreza, así como de promover la  participación activa y plena de las personas que viven en situación de extrema pobreza.

Sin embargo, no debemos ser autocomplacientes, porque el éxito de la aplicación del ambicioso programa de las  Naciones Unidas no depende únicamente de nuestra participación activa, sino también de nuestra vigilancia constante para que los líderes mundiales respeten sus compromisos de poner fin a la pobreza en todas sus formas y de construir sociedades pacíficas.

Por ello, en el día de hoy, le invitamos a que se una a nosotros en este momento en el que renovamos nuestro compromiso, y a responder al Compromiso de Acción* y  solidarizarse con todas las personas en el mundo que se esfuerzan por erradicar la pobreza.

En el día de hoy, renovamos nuestro compromiso de no dejar a nadie atrás.

Donald Lee
Presidente, Comité Internacional 17 de Octubre

* http://www.pobrezanuncamas.org/