¿Qué tiene que decirnos?
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Carta a Nuestros Amigos en el Mundo 82

Las crisis financieras, medioambientales y sociales quegolpean nuestro mundo repercuten negativamente sobre las personas que viven en los lugares más  denigrados de nuestro planeta y a diario sufren con creces las consecuencias:
acceso a sus derechos cada vez más lejano y aumento de la desconfianza que se les tiene. Hasta les reprochan los esfuerzos que hacen para sobrevivir y seguir siendo solidarios; también a menudo se les acusa de degradar el medio ambiente. Se desconoce el impacto de dichas crisis en la vida de las poblaciones más pobres y las políticas adoptadas para corregir sus efectos no son reflexionadas con ellas.

Es así como la información que las familias pobres nos aportan sobre la ecología no es tomada en cuenta, siendo ellas quienes se ven obligadas a vivir en viviendas precarias, bajo los puentes, al borde de barrancos o cerca de vertederos. Se ignora entonces lo que tienen que decirnos sobre el desarrollo sostenible los habitantes de un barrio donde las inundaciones son constantes y deben hacerle frente, con pico y pala a la mano, ayudándose mutuamente.

¿Qué nos pueden decir sobre la actividad humana los vendedores ambulantes quienes corren todo tipo de riesgo, alvender en la calle sin ninguna protección contra el robo, la intemperie o la imposibilidad de vender? Y los desempleados de larga duración que no aparecen en las estadísticas de algunos países pero que siguen insistiendo para que sus manos sigan siendo útiles, ¿qué pueden enseñarnos ellos sobre la economía que permite a todos los trabajadores estar orgullosos de dar sustento a sus familias?

Si para tomar el rumbo del desarrollo que no deje a nadie de lado, nuestras sociedades tomaran como referencia a todas estas familias acosadas por la urgencia de la miseria que reclaman los apoyen en sus esfuerzos y proyectos para poder forjar un futuro mejor para sus hijos con acceso a la educación, la salud, el hábitat y la cultura, sería posible iniciar nuevas políticas. A fin de cuentas, optarían por invertir en el crecimiento de nuestra verdadera riqueza permitiendo a cada niño, cada joven, cada adulto, desarrollar sus potenciales para construir un mundo de todos y para todos. Para hacer frente a este desafío, queridos amigos corresponsales del Foro por un Mundo sin Miseria, ustedes tienen un conocimiento y una visión para compartir.

Isabelle Perrin,Delegada General
del Movimiento Internacional ATD Cuarto Mundo