¿Erradicar la pobreza extrema, es una utopía?
Vignette LAM 76.jpg
Carta a Nuestros Amigos en el Mundo 76

Durante siglos, la miseria agobia a nuestra humanidad. Durante siglos, los niños, los hombres y las mujeres son devastados por el hambre, encerrados por la ignorancia, sometidos a la dependencia y a la humillación.

El mundo está alocado con el fantasma de la recesión económica y con sus trágicas consecuencias. ¿No se debería haber enloquecido desde hace mucho tiempo? ¿Y cómo no inquietarse por eso, pues una vez superados los aspectos más graves de la crisis financiera y económica, el desafío de eliminar la miseria pasa de nuevo al segundo plano de las prioridades? En este mundo preocupado por el dinero, nuevos principios deben adoptarse para evitar que cientos de millones de personas caigan en la pobreza y salir de la crisis de una vez por todas “1.000 millones más pobres de entre los pobres del mundo”. - esas son las palabras del Secretario General de la ONU - los mil millones que no saben lo que comerán mañana, que ni siquiera saben si podrán mantener el precario techo que le protege o si  podrán ofrecer un futuro a sus hijos.

Personas que viven en condiciones muy terribles demuestran, aquí, a través de su testimonio que la libertad y la solidaridad, el derecho y la responsabilidad son valores inseparables. Ellos nos invitan a buscar juntos lo que define al hombre y a su futuro, a intentar mirar al otro tomando en cuenta su historia y su visión del mundo, su singularidad y su universalidad.

Gracias a la Asociación MATI en Bangladesh, una madre dió a conocer un pensamiento, un sentimiento profundo: "Yo soy pobre, pero me llena de orgullo poder ayudar". En Turquía, durante la creación del Hospital para Leprosos y de una Asociación para luchar contra la lepra, una doctora luchó contra la idea de que los enfermos que padecen de lepra sean atendidos separadamente de otros pacientes. La agrupación de ganaderos y agricultores de la República Democrática del Congo hacen suya la misión de "dar a conocer a nuestros compatriotas que las diversas distribuciones de víveres u otras no es lo que puede traerles el desarrollo". En Etiopía, una biblioteca fue abierta por la asociación "Déjenme ser un niño", esta ofrece a los niños en situación de pobreza extrema "es realmente una suerte increíble porque ahora pueden aprender gratuitamente".
"Lo que quisiera/ Es poder mirar,/ Con mis ojos de niña maravillada, / La pobreza terminarse un día/ Y una nueva esperanza venir a la ciudad."así escribió un joven estudiante educada en Portugal.

Entonces,  ¿La erradicación de la pobreza extrema, es una utopía?  No, es una determinación que avanza.

Huguette Redegeld